Hablamos con el Director de la División de Tecnología de ARKANA sobre la evolución y el futuro de la plataforma.
En un mercado tecnológico que crece sin precedentes, alcanzar la madurez no es solo una cuestión de tiempo, sino de adaptación y confianza. Este mes se celebra el 14º aniversario de EMMA, la plataforma de MMP de referencia en el App Marketing, que ha sabido evolucionar sin perder su esencia: la cercanía.
Para profundizar en este recorrido y entender qué hay detrás del código, hablamos hoy con David Quirós, Director de la división de tecnología de ARKANA. David es el arquitecto detrás de la robustez técnica de EMMA, pero también el firme defensor de una filosofía donde la tecnología no sustituye a las personas, sino que las empodera.

El ADN de EMMA
David, llevas ya un tiempo liderando la división tecnológica. ¿Cómo ha evolucionado la arquitectura de EMMA para mantenerse competitiva en un ecosistema de privacidad tan cambiante como el actual (iOS 14+, Privacy Sandbox, etc.)?
El enfoque ha sido entender que la privacidad está actuando como un gran ecualizador. Cada vez dependemos menos de acuerdos opacos con las grandes redes para obtener datos privilegiados; y el mercado tiende a que todos juguemos con las mismas cartas.
Bajo mi dirección, la arquitectura de EMMA ha evolucionado centrándose en aportar valor a la interpretación de los datos. En un mercado donde todos tenemos acceso a lo mismo, nuestra ventaja competitiva es ser capaz de transformar los datos en las mejores decisiones de negocio para nuestros clientes.
EMMA es un referente nacional en un mercado dominado por gigantes globales. ¿Qué ventajas tecnológicas ofrece a un anunciante el hecho de que su MMP se desarrolle y gestione desde aquí?
Nuestra ventaja competitiva no es sólo técnica, es contextual. Al desarrollar EMMA desde aquí, hablamos el mismo idioma que nuestros clientes, tanto literal como estratégicamente:
- Evolución Alineada: entendemos el contexto real de sus mercados. Esto nos permite evolucionar la herramienta basándonos en sus necesidades reales de negocio, no en una hoja de ruta genérica diseñada desde el otro lado del mundo.
- Soporte de Calidad Humana: hemos rechazado el modelo de ‘gestión por tickets y SLA fríos’ por un soporte basado en personas. Nuestra arquitectura y equipo permiten una interlocución directa, resolviendo problemas complejos con una agilidad que los gigantes globales, por su propia estructura, simplemente no pueden igualar.
Muchos MMPs se han vuelto tan complejos que el usuario se siente perdido. ¿Cómo trabajáis desde el equipo de tecnología para que EMMA sea potente pero, a la vez, intuitiva para el equipo de marketing?
Siempre hemos defendido que EMMA es una herramienta para equipos de Marketing, no para IT. Buscamos que cada nueva evolución consiga que el analizar los datos, crear las comunicaciones o configurar una automatización sea sencillo e intuitivo. No construimos funcionalidades porque ‘técnicamente sean posibles’, sino que, al disponer en ARKANA de todos los perfiles expertos en apps, integramos al equipo de producto y marketing en el ciclo de desarrollo. El objetivo es que la tecnología sea invisible: que el usuario vea una solución a su problema de negocio, no una herramienta de configuración compleja.
Algunos de nuestros lectores todavía no valoran la importancia de utilizar un MMP para medir campañas en su app. ¿Qué 3 ventajas les dirías para convencerlos?
No usar un MMP es limitar el crecimiento de tu App. Estas son las tres ventajas críticas:
- Atribución Imparcial y Deduplicación: Actuamos como un árbitro independiente. Evitamos que varias redes se atribuyan la misma instalación, asegurando que el anunciante tome decisiones sobre datos reales y no duplicados.
- Acceso a Mercados de Afiliación y Programática: Sin un MMP es técnicamente imposible trabajar con redes de afiliación o compra programática de forma segura. Nosotros proporcionamos la infraestructura necesaria para trackear y validar cada conversión en estos ecosistemas externos, permitiendo escalar el mix de medios con total control.
- Prevención de Fraude y ROI en Tiempo Real: Protegemos la inversión bloqueando tráfico falso y centralizamos los datos para que el equipo de marketing sepa qué campaña es rentable al instante, permitiendo optimizar el presupuesto sobre la marcha.
En resumen: El MMP no es solo una herramienta de medición, es el pasaporte técnico para poder competir en el mercado publicitario global.
El factor humano, el valor diferencial de EMMA
Una de las grandes quejas del sector es el soporte basado en bots o respuestas automáticas. ¿Cómo influye en vuestro desarrollo tecnológico el saber que hay un equipo de personas que «da la cara» directamente ante cualquier duda del cliente? ¿Dirías que es vuestra gran ventaja competitiva?
Absolutamente. El hecho de tener un equipo que ‘da la cara’ no es solo un valor de servicio, es nuestra mayor ventaja competitiva y el motor de nuestro desarrollo.
- Feedback de alta fidelidad: A diferencia de un bot que clasifica tickets, nuestro equipo de soporte traslada insights cualitativos directos al equipo de ingeniería. Esto nos permite detectar fricciones en la plataforma y desplegar mejoras en tiempo récord, basándonos en problemas reales de clientes reales.
- Tecnología con propósito: Saber que hay personas interactuando con clientes nos obliga a desarrollar una arquitectura más transparente y resolutiva. No diseñamos para ‘cerrar tickets’, sino para que el cliente entienda sus dato y explote el potencial de EMMA.
En un mercado saturado de procesos automatizados y respuestas genéricas, la capacidad de EMMA de ofrecer ingeniería con rostro humano es lo que nos permite evolucionar la herramienta mucho más rápido y mejor que cualquier gigante global.

Supongo que, a lo largo de estos 14 años, os han llegado peticiones y dudas de cliente, ¿hasta que punto estas peticiones al equipo de soporte acaban convirtiéndose en nuevas funcionalidades dentro del roadmap de EMMA?
En EMMA, las peticiones de soporte no son ‘incidencias’, son una de las fuentes principales de nuestra innovación. Nuestro roadmap está siempre influenciado por el uso real que nuestros clientes hacen de la herramienta.
- Soporte como sensor del mercado: al no tener las barreras de un bot, nuestro equipo de soporte identifica patrones de necesidad en tiempo real. Si tres clientes nos preguntan cómo medir un nuevo tipo de evento o canal, esa duda se escala directamente a ingeniería.
- Co-creación con el Cliente: muchas de nuestras funcionalidades estrella nacieron de resolver un problema específico de un cliente. Nuestra arquitectura nos permite integrar esas soluciones como funciones estándar para todos en tiempo récord.
En resumen: no desarrollamos tecnología en una burbuja. EMMA es lo que es hoy porque hemos escuchado y transformado 14 años de dudas en soluciones técnicas tangibles. El cliente no solo usa la herramienta, ayuda a construirla.
El futuro de EMMA
Estamos en la era de la Inteligencia Artificial. ¿Cómo está integrando EMMA estas tecnologías sin perder ese componente humano y de transparencia que os caracteriza?
En EMMA, integramos la Inteligencia Artificial con un objetivo: acelerar la toma de decisiones informadas. No utilizamos la IA para crear procesos opacos, sino para ayudar a nuestros clientes a interpretar volúmenes masivos de datos en tiempo récord. Actúa como un asistente avanzado que señala tendencias y anomalías que el ojo humano tardaría horas en detectar. De este modo, eliminamos la parálisis por análisis, permitiendo que el cliente mantenga el control estratégico y el componente humano, pero con la agilidad que el mercado actual exige.
En todo este tiempo al frente de la plataforma, ¿cuál ha sido el reto técnico que más te ha quitado el sueño pero del que más orgulloso te sientes por el impacto positivo que tuvo en vuestros clientes?
El reto que más me enorgullece ha sido liderar al equipo en la construcción de una arquitectura capaz de procesar volúmenes masivos de datos en tiempo récord. No se trataba sólo de almacenar información, sino de permitir análisis de cohortes complejos con una ingesta de datos masiva, ofreciendo resultados en segundos.
Lograr que una infraestructura soporte esa carga sin degradar la experiencia del usuario ha sido un hito técnico inmenso. Ver cómo nuestros clientes pueden diseccionar el comportamiento de sus usuarios en tiempo real, sin esperas, es lo que realmente marca la diferencia entre una herramienta útil y una imprescindible para el negocio. Fue un gran desafío para el equipo, pero el impacto en la capacidad analítica de nuestros clientes ha sido transformador.
David, 14 años en tecnología móvil equivalen a casi 50 en cualquier otra industria. Desde aquellos inicios de EMMA hasta hoy, ¿cuál crees que ha sido el secreto para mantenerse relevantes mientras otros gigantes y herramientas han desaparecido por el camino?
El secreto ha sido la adaptabilidad. En estos 14 años, hemos visto evolucionar el mercado de las app desde su nacimiento hasta la madurez. Nosotros hemos sobrevivido y liderado gracias a tres factores:
- Anticipación al cambio: no hemos luchado contra las transformaciones del mercado (como las nuevas reglas de privacidad), sino que las hemos abrazado para ofrecer soluciones coherentes.
- Estructura ágil: al mantener el equipo de ingeniería cerca del cliente, hemos evitado la burocracia técnica. Esto nos permite pivotar y evolucionar la herramienta rápidamente, algo imposible para estructuras globales más pesadas.
- Foco en la utilidad real: nunca hemos implementado tecnología por moda. Cada línea de código en EMMA tiene un solo objetivo: que el cliente tome mejores decisiones para su negocio. Esa honestidad técnica construye una fidelidad que ninguna campaña de marketing puede comprar.
En definitiva, nuestra relevancia no viene de ser los más grandes, sino de ser los que mejor y más rápido entienden los problemas de nuestros clientes además de ofrecer un solución que cubre todas las necesidades para escalar los resultados de la app.


